BMW decidirá en septiembre si instala en Reino Unido la planta de producción del nuevo coche eléctrico de su subsidiaria local Mini, dijo a Reuters un ejecutivo de ventas de la automotriz alemana, en laque será una muestra de la capacidad británica de seguir atrayendo inversiones tras la salida de la Unión Europea (UE).
Mini fabrica cerca del 70% de sus aproximadamente 360 mil vehículos compactos en su planta de Oxford, en el sur de Inglaterra, pero la industria automotriz está preocupada por el impacto que podría tener cualquier pérdida de libre acceso a la UE, su mayor mercado exportador, tras el brexit.
BMW optará por desarrollar su nueva variante de bajo nivel de emisiones en su planta inglesa, en una instalación de Holanda -en la que ha fabricado más modelos de su línea convencional en los últimos años-, o en los centros fabriles de Leipzig y Regensburgo en Alemania. El miembro del comité de la compañía encargado de ventas dijo a Reuters que la inversión eléctrica de Mini, valorada en decenas de millones de dólares, se produciría en tres meses.
“Uno de los elementos es cuál es la probabilidad de un régimen impositivo y, si hay uno, cómo se aplicaría”, dijo Ian Robertson durante una entrevista en el desarrollo de una feria del sector en el sur de Inglaterra.
La automotriz también está considerando dónde es mayor el uso de modelos menos contaminantes y dónde se encuentran las mejores cadenas de suministros, explicó el ejecutivo.
