El gigante petrolero británico BP renunció a su controvertido proyecto de perforación en la gran bahía australiana, una victoria para los defensores del medioambiente seis años después de la catástrofe ecológica del golfo de México.
La ‘major’ quería perforar cuatro pozos de exploración a profundidades que iban hasta 2 mil 500 metros frente a las costas del Estado de Australia meridional, para saber si podían extraerse cantidades explotables de gas o petróleo.
Pero su proyecto fue varias veces rechazado por la Nosepma, la autoridad oficial australiana competente, por no respetar los criterios medioambientales requeridos. Las organizaciones ecológicas estaban abiertamente contra este proyecto debido a la riqueza de la fauna y de la flota en la Gran bahía. Y no cesaban de recordar la responsabilidad del gigante petrolero británico en la enorme marea negra provocada por la explosión de su plataforma Deepwater Horizon en el golfo de México.
Fueron necesarios entonces 87 días para detener la fuga del pozo de petróleo ubicado a mil 500 metros bajo el nivel del mar.
Para gran sorpresa general, BP anunció ayer el abandono de este proyecto australiano.
“Hemos estudiado minuciosamente nuestro proyecto de exploración en la Gran bahía australiana, pero en el contexto externo actual, solamente lanzamos exploraciones en regiones pioneras si son competitivas y conformes a nuestros objetivos estratégicos”, declara en un comunicado la directora ejecutiva de BP para la exploración y la producción en Australia, Claire Fitzpatrick.


