La impresionante caída en las ventas de autos de Nissan Motor Co. en Estados Unidos (EU) no debería ser una sorpresa. El fabricante de automóviles japonés lo había visto venir desde hace tiempo.
Liderado por el exitoso ejecutivo de la industria Carlos Ghosn, las entregas de Nissan en América del Norte disminuyeron 28% en abril. Y no fue solo una marca en particular.
Las ventas de casi todos los modelos de automóviles y camiones declinaron, incluida la marca de gama alta Infiniti.
Los fabricantes de automóviles de Japón, especialmente Nissan, han sido agresivos en obtener participación de mercado en EU. En un momento, los tres grandes fabricantes japoneses, que incluyen a Honda Motor Co. y Toyota Motor Corp., tuvieron una posición más sólida que el poderoso trío de Detroit formado por General Motors Co., Ford Motor Co. y Fiat Chrysler Automobiles NV.
Pero el ascenso de Nissan ha sido principalmente a costa de los fuertes incentivos para los compradores, además de que su calidad de ventas se ha deteriorado. En los nueve meses hasta diciembre, los incentivos de ventas en EU representaron el 90% deliberado en uno de los mayores mercados automotores del mundo.
Ghosn ha hablado del aumento del valor que proviene de las ventas en los mercados emergentes y de alejarse de los países desarrollados que, como EU, han alcanzado su punto máximo.
La compañía ha tenido dificultades para administrar los inventarios, y el negocio era inestable antes del mes pasado.
También hubo otros factores extraordinarios: abril tuvo dos días de ventas menos que hace un año, además la oleada de cambios en la administración. Un alejamiento intencionado de EU tiene sentido, ya que existe una creciente incertidumbre en torno a la política comercial, y cualquier forma de aranceles de importación amenaza con afectar las operaciones locales de Nissan.
Los automóviles también representan casi el 80% del superávit comercial de Japón con EU, probablemente un punto de discordia en las conversaciones bilaterales.
