BRUSELAS, Bélgica (EFE). El comercio belga de diamantes sufrió una caída del 12% en el año 2001 con respecto al año anterior, lo que supuso una facturación total de 26,600 millones de euros, anunció ayer Peter Meeus, director del Alto Consejo del Diamante de la ciudad belga de Amberes.
Meeus explicó que el año 2001 fue un año difícil, con respecto al año 2000, que había sido un año excepcional, debido a la ralentización de la economía mundial.
La importación de diamantes brutos cayó un 17% y la exportación lo hizo un 18%.
La venta de diamantes cayó bruscamente en Estados Unidos, aseguró el director del Alto Consejo del Diamante.
Las ventas a los centros de transformación de Nueva York y Tel Aviv descendieron un 23%, mientras que los mercados asiáticos permanecieron un poco más estables y la exportación de diamantes brutos a Dubai registró un aumento del 59%.
Por otro lado, las exportaciones de diamantes tallados bajó un 5%, mientras que las importaciones se mantuvieron estables.
En el mercado de diamantes tallados, la situación fue especialmente mala en Estados Unidos e Israel, sobre todo el segundo semestre, a raíz de la incertidumbre provocada por los atentados terroristas del pasado 11 de septiembre.
La exportación de diamantes tallados a Estados Unidos descendió un 15%, mientras que en Israel lo hizo un 17%.
Hong Kong, mercado hacia el que las importaciones aumentaron un 13 por ciento, se convirtió en el segundo receptor de diamantes de la ciudad de Amberes, por detrás de Estados Unidos.