El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo en más de la mitad su proyección de crecimiento para Brasil en 2017, lo que atribuyó a una actividad más débil de lo esperado en la mayor economía de América Latina.
Brasil crecerá 0.2% este año, lo que se compara con una proyección previa de 0.5%, dijo el FMI en una actualización de sus Perspectivas de la Economía Mundial.
El fondo ahora es más pesimista que 36 de los 39 analistas encuestados por Bloomberg, cuya proyección mediana es de un 0.8%.
Como la mayoría de los economistas, el FMI está moderando su optimismo sobre el gobierno del presidente Michel Temer.
El fondo había proyectado un estancamiento para Brasil a principios del año pasado, pero elevó ese panorama a una expansión de medio punto después de que Temer asumiera en mayo la Presidencia de Brasil.
El optimismo del mercado mayormente se ha disipado, aun cuando el Congreso aprobó límites de gasto gubernamental diseñados para promover la confianza de los inversores y el banco central redujo los costos del endeudamiento.
