Más de 30 mil kilos de bananas regalaron ayer productores agrícolas de Argentina indignados por las importaciones de plátanos, en una protesta que congregó en la Plaza de Mayo del centro de Buenos Aires a miles de personas en largas filas.
Agricultores de las empobrecidas provincias productoras del norte del país bautizaron “Bananazo” a esta manifestación de reclamo al gobierno del presidente Mauricio Macri.
“No podemos comercializar porque los productores extranjeros están inundando los mercados”, exclamó en tono airado Gladys Asselborn, dirigente de la Federación Agraria (pequeños y medianos productores) de la provincia de Formosa.
Los plátanos argentinos compiten con los frutos que llegan de Paraguay y Ecuador. Los comercios venden a 20 o 25 pesos (1.10 o 1.30 dólares) el kilo de bananas, pero a los productores les pagan 1.50 pesos (cinco centésimos de dólar) el kilo.