China se apoyará en reformas que promueven el mercado para encontrar nuevos impulsos al crecimiento y no en políticas monetarias ultraflexibles, dijo ayer el presidente del banco central chino, Zhou Xiaochuan.
El crecimiento económico de China está dentro de un “rango razonable” y la inflación y el empleo se mantienen, en general, estables en momentos en que el Gobierno impulsa cambios estructurales, dijo Zhou en un discurso durante un foro financiero.
“El Gobierno chino está haciendo hincapié en las reformas para impulsar la vitalidad del mercado y para mantener un crecimiento estable de la economía, más que depender de políticas fiscales o monetarias ultraflexibles para sostener el crecimiento y el empleo”, dijo Zhou en un discurso, publicado en el sitio web del banco: www.pbc.gov.cn.
Un reciente sondeo de Reuters mostró que el crecimiento económico de China podría frenarse a un 7.4% en 2014 desde el 7.6% calculado para este año, la expansión más débil en 14 años. El Gobierno apunta a un 7.5% en 2013.
Zhou dijo que China necesita mantener un crecimiento económico relativamente fuerte, dada la presión para generar empleos.
El funcionario reiteró además la posibilidad de ampliar la banda de fluctuación del yuan como parte de las reformas para que la moneda sea más receptiva a las fuerzas del mercado, pero no entregó detalles.
La semana pasada, Zhou insinuó la posibilidad de acelerar la liberalización de la moneda y de las tasas de interés en comentarios que forman parte de una guía pública sobre las reformas tras un pleno del Partido Comunista.
