RéGIMEN DE INTERéS PREFERENCIAL

Banca reclama devolución de subsidio

Banca reclama devolución de subsidio
Banca reclama devolución de subsidio

El presidente de la República, Laurentino Cortizo, dijo durante su toma de posesión que elevará hasta $180 mil el monto de las viviendas nuevas que se podrán beneficiar de los intereses preferenciales, un subsidio que reduce la tasa de la hipoteca de los compradores.

La medida busca dinamizar el alicaído sector de la construcción y bienes raíces, que ha acumulado propiedades sin vender, producto de la desaceleración económica y de la construcción de más inmuebles de los que el mercado fue capaz de absorber.

Los intereses preferenciales tienen su origen en la Ley 3 de 1985 y consisten en la aplicación de una tasa hipotecaria inferior a la del mercado, con distintos tramos de subsidio dependiendo del valor de la propiedad. Esa diferencia que deja de aplicar el banco a sus clientes es asumida por el Estado.

Según la ley vigente, el límite de precio de las viviendas que se pueden favorecer de estos préstamos es de $120 mil.

Si la propiedad cuesta menos de $40 mil, el subsidio cubre la totalidad de la tasa hipotecaria; entre $40 mil y $120 mil, se subsidia 4% del interés hipotecario.

Los límites y montos subsidiados han ido aumentando con los años, y ahora el presidente Cortizo propone llevarlo hasta $180 mil.

En un principio, la medida permitirá el acceso a más personas a propiedades, pero como señala Giovani Fletcher, presidente del Instituto Panameño de Derechos de Consumidores y Usuarios, dicha aplicación es un reflejo de los elevados precios que han alcanzado las propiedades en los últimos años. El encarecimiento de los precios y el mayor endeudamiento de los ciudadanos son factores que limitan el acceso a las propiedades.

El economista Carlos Araúz señaló que “el financiamiento restringido por altos niveles de endeudamiento podría limitar la demanda en ese producto por más que la tasa esté subsidiada”.

“Para que esto funcione, si hay un interés de reactivar la economía, el problema del subsidio tiene que ser resuelto”.


Carlos Berguido, ABP

Con un subsidio de mayor cuantía, se esperaría que las constructoras puedan ofrecer a los consumidores un precio menor del metro cuadrado construido.

Devolución a los bancos

El programa de los intereses preferenciales funciona, en teoría, de la siguiente manera: El banco deja de cobrar al cliente la parte subsidiada y esto le genera un crédito fiscal que el Gobierno le debe reconocer a través de una reducción en el impuesto sobre la renta a pagar. En la práctica, los bancos han visto cómo se les acumulan los créditos fiscales sin que les sean reconocidos por el Gobierno.

El consultor fiscal Osvaldo Lau señaló que, además, el banco debe incluir como un ingreso gravable esa porción del préstamo que deja de cobrar por el subsidio. De manera que se expone a un castigo doble: no se le está devolviendo el subdisio y tiene que pagar impuestos como si lo recibiera.

Según cifras de la pasada administración del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el saldo pendiente con los bancos en el mes de mayo era de $368 millones. De ese total, $250 millones corresponden a la banca privada y el resto a la estatal.

Banca reclama devolución de subsidio
Banca reclama devolución de subsidio

En su análisis, el equipo anterior del MEF señala que “es insostenible continuar con este nivel de subsidio que actualmente genera $200 millones en solicitudes de crédito fiscal, que es equivalente al impuesto sobre la renta anual del sector bancario”.

El presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Panamá, Carlos Berguido, apuntó que el Gobierno actual está buscando reactivar la economía con el aumento del rango de viviendas hasta $180 mil, pero dijo que el esfuerzo no sería eficaz “si los bancos que participan del sistema no tienen acceso a hacer efectivo el subsidio. Esto provoca que la rentabilidad del préstamo se reduzca y, en ocasiones, puede ser negativa. Entonces se hace poco atractivo participar del sistema”, dijo Berguido.

De hecho, varios bancos dejaron de ofrecer este tipo de préstamos por las dificultades para recibir el subsidio. “El Gobierno sabe que para que esto funcione, si hay un interés de reactivar la economía, ese problema del subsidio tiene que ser resuelto”, apuntó Berguido.

El Gobierno no ha revelado todavía cuándo entrará en vigor la medida, si habrá variación en los tramos subsidiados ni el nivel de sacrificio fiscal que deberán asumir las arcas del Estado.

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