El Banco Central de Brasil redujo su proyección de crecimiento para 2019, pronosticando que continuará el débil impulso que arrastra la economía desde el año pasado debido a un aumento más débil de las exportaciones y la demanda interna.
En su informe trimestral de inflación, el Banco Central afirmó que espera que la economía local se expanda un 2 este año, por debajo de la estimación previa de 2.4% divulgada en diciembre.
La proyección también es menor al crecimiento del 2.2% que espera el Gobierno.
Costo de la vida
La autoridad monetaria mantuvo su pronóstico de inflación para este año en un 3.9%, redujo su proyección del déficit de cuenta corriente de 35 mil 600 a 30 mil 800 millones de dólares, y elevó levemente a 40 mil millones de dólares un esperado superávit comercial.
El tono del reporte estuvo en línea con las minutas de la reunión de política monetaria del organismo del 19 y 20 de marzo, donde mantuvo la tasa de interés referencial Selic en un mínimo récord de 6.50%, pero realizó un giro decididamente moderado.
El Banco Central estimó que las exportaciones crecerían un 3.9%, menos que el 5.7% anticipado en diciembre, lo que resultaría en un recorte neto de 0.2 puntos porcentuales del PIB general este año.
Las exportaciones serían menores este año debido a un deterioro en el panorama mundial, la incertidumbre económica en su importante socio comercial Argentina, una menor cosecha en el país y el colapso de la represa Brumandinho en enero, según el informe.
La demanda interna, principal impulsor del crecimiento económico brasileño, muestra señales de cierto enfriamiento en el margen, lo que llevó a las autoridades del banco a reducir sus pronósticos para el incremento del consumo de los hogares a un 2.2% desde un 2.5%.
