El Banco Central de la República de Argentina mantuvo la tasa de interés de referencia en 40% debido a que las previsiones de inflación empeoraron tras la caída del peso.
Los analistas esperaban en gran medida que los responsables de política mantuvieran sin cambios la tasa clave, la más alta entre todos los bancos centrales del mundo. Los responsables de política también seguirán más atentamente los agregados monetarios y continuarán interviniendo en el mercado secundario de Lebac, dijo el banco.
La próxima decisión sobre la tasa será el 7 de agosto y, a partir de ese momento, se realizará una vez al mes en lugar de dos veces al mes. El banco no anunció un nuevo marco de política monetaria, como prometió hacer en una declaración anterior.
“El BCRA mantendrá el actual sesgo contractivo de la política monetaria hasta que la trayectoria de la inflación, así como la inflación esperada, se alineen con la meta de diciembre 2019”, dijo el banco en el comunicado que acompañaba la decisión.
La inflación de Argentina no muestra signos de desaceleración tras la depreciación del peso del 32% en lo que va de año, lo que aumenta el coste de los bienes importados y las materias primas.
Ahora se espera que los precios al consumidor suban 30% en 2018, frente a un pronóstico inicial del 16.9% a comienzos de año, según la encuesta mensual de economistas del banco central.
Desde el 21 de junio, el banco comenzó a vender $100 millones diarios en el mercado de divisas.
