El Banco Central Europeo (BCE) dejó el miércoles sin cambios su política monetaria ultraexpansiva, tal como anticipaba el mercado, a la espera de que sus recientes estímulos monetarios surtan efecto en la economía y contrarresten la desaceleración global.
En momentos en que la economía de Alemania ronda una recesión, el BCE ya se retractó de sus planes de empezar a ajustar su política monetaria, pero podría mostrarse renuente a hacer más porque las causas del enfriamiento - una demanda débil y turbulencias políticas - están mucho más allá del alcance de sus herramientas monetarias.
El consejo de gobierno espera que las tasas de interés referenciales se mantengan en sus niveles actuales al menos hasta fines de 2019, y en cualquier caso por el tiempo que sea necesario, sostuvo el organismo en un comunicado.
Con la decisión, la tasa de depósitos bancarios del BCE, actualmente la herramienta básica sobre los tipos, permanece en -0.40%, mientras que la principal tasa de financiamiento se mantiene en 0%.
Los inversores están atentos para ver si el organismo discutirá posibles aplazamientos a las previsiones de su primera alza detasas postcrisis o si se refiere a los efectos de mantener por años los costos de endeudamiento negativos.