El banco central de China prometió que mantendrá su política monetaria prudente y neutral y que usará múltiples herramientas para mantener la liquidez razonablemente estable.
Analistas prevén que el Banco Popular de China mantendrá la política monetaria levemente ajustada en 2018 -pese a que ha elevado tasas de mercado a máximos en varios años- para respaldar un esfuerzo más amplio de desapalancamiento con el fin de contener riesgos en la segunda economía más grande del mundo.
El banco central chino buscará un crecimiento razonable en el crédito y el financiamiento social, al tiempo que controlará efectivamente el ratio macro de apalancamiento.