El Banco Central de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) se acercó ayer un poco más a la decisión de poner fin a sus estímulos de emergencia para la economía de Reino Unido, luego de que el economista jefe del organismo, Andy Haldane, dijo que posiblemente votará por un aumento de tasas de interés este año.
La sorpresiva declaración de Haldane en un discurso avivó la incertidumbre sobre la política monetaria del BoE, en momentos en que la primera ministra Theresa May intenta formar un gobierno estable y Reino Unido inicia unas complejas negociaciones para separarse de la Unión Europea (UE).
La libra esterlina - que se desplomó tras la decisión sobre el brexit el año pasado porque los inversores veían pocas posibilidades de que el BoE siguiera los pasos de la Reserva Federal estadounidense de elevar las tasas - se apreció cerca de un centavo frente al dólar.
Los comentarios de Haldane se producen un día después de que el gobernador del BoE, Mark Carney, intentó desestimar la posibilidad de un ajuste monetario, al afirmar que desea ver la forma en que la economía afronta los próximos meses, a medida que Reino Unido se adentra en las discusiones del brexit. Los inversores han estado pendientes de la posibilidad de un cambio en la política monetaria de la quinta economía mundial desde que la semana pasada las autoridades del BoE decidieron -por un margen mucho más estrecho de 5-3 - mantener las tasas de interés en mínimos históricos.
