El gobernador del Banco de Japón (BoJ, por sus siglas en inglés), Haruhiko Kuroda, dijo que la entidad tendrá que analizar eventualmente cómo normaliza su política monetaria ultralaxa, sugiriendo que la prioridad de su próximo mandato podría ser desmontar el estímulo masivo que desplegó hace cinco años.
No obstante, reiteró que es demasiado pronto todavía para debatir medios específicos para reducir el estímulo, ya que la inflación dista aún del objetivo del 2% fijado por el BoJ.
“Haremos todo lo posible para alcanzar nuestro objetivo de precio. Pero también tendremos que analizar eventualmente el comienzo de un proceso hacia la normalización de la política”, dijo Kuroda.
“Creo que el proceso de cualquier cambio [de la política expansiva] sería cauteloso y gradual, como con los bancos centrales de Estados Unidos y Europa“, agregó.
En los primeros cinco años como gobernador del BoJ, la función principal de Kuroda ha sido implementar un plan de estímulo para sacar a Japón de dos décadas de deflación.
