El Banco Mundial elevó su pronóstico correspondiente al crecimiento mundial y predijo que la recuperación global continuará adquiriendo fuerza después de haber alcanzado su nivel más rápido en seis años. El banco de desarrollo elevó su estimación correspondiente al crecimiento económico mundial para este año a 3.1%, 0.2 puntos porcentuales más que una estimación del mes de junio, dijo la entidad el martes en su último informe sobre perspectivas económicas mundiales.
La economía mundial creció probablemente 3% el año pasado, lo cual constituiría el ritmo más rápido desde 2011. Se prevé que el crecimiento mundial durará al menos un par de años más, dado que mejoran las condiciones para los exportadores de materias primas afectados por la caída del petróleo, dijo el banco con sede en Washington.
Una inversión y una actividad industrial mayores están impulsando una recuperación cíclica amplia, ayudada por condiciones financieras benignas, una política monetaria flexible y una mayor confianza, agregó.
No obstante, el banco dijo que los riesgos siguen inclinados a la baja, advirtiendo que un ajuste abrupto de las condiciones de financiamiento o un aumento repentino de la volatilidad en los mercados podrían desbaratar la expansión.
Los más afectados serían los mercados emergentes y las economías en desarrollo con grandes necesidades de financiamiento externo y balances generales corporativos flojos.
“El panorama general es bueno”, dijo en una entrevista telefónica Ayhan Kose, director del Grupo de Análisis de las Perspectivas de Desarrollo del Banco Mundial.
Advirtió que “debemos estar preparados para el siguiente episodio, porque la historia se repite”. El año pasado, los funcionarios encargados de formular las políticas se inquietaron de cara al impacto de las políticas de America First (Estados Unidos primero) del presidente Donald Trump, pero los inversores han venido apostando a que la recuperación global continuará.
El índice S&P 500 avanzó los seis primeros días de operaciones de 2018, alcanzando un récord gracias a que los inversores siguen teniendo en cuenta el impacto de las reducciones fiscales estadounidenses.
El Banco Mundial proyecta que Estados Unidos crecerá 2.5% este año, 0.3 puntos porcentuales más que su pronóstico de junio.