Los intentos del presidente de Banco Popular Español, S.A., Emilio Saracho, por salvar las finanzas del banco no han tenido un buen comienzo.
El banco español registró una pérdida neta en el primer trimestre de 137 millones de euros ($150 millones), más de lo que esperaban los analistas, ya que registró cargos para cubrir pérdidas inmobiliarias.
Tanto los ratios de capital como los de préstamos en mora empeoraron.
Saracho, exvicepresidente de directorio de JPMorgan Chase & Co., asumió el mando de Popular en febrero con el mandato de restaurar al banco después de que registró una pérdida de 3 mil 600 millones de euros ($3 mil 970 millones) el año pasado.
Su admisión a los accionistas el mes pasado de que el banco sigue estando corto de capital provocó una nueva caída de las acciones que dejó el valor del banco en no mucho más que el aumento de capital de 2.500 millones de euros ($2 mil 750 millones) del año pasado.
“Se les está acabando el tiempo para tomar medidas sobre el capital”, dijo Daragh Quinn, analista de Keefe Bruyette & Woods, quien califica la acción de Popular de bajo rendimiento.
“La pregunta clave es el plan de recapitalización”.
La pérdida de Popular se compara con una ganancia de 93.8 millones de euros ($103.3 millones) un año antes y supera una pérdida estimada de 17 millones de euros ($18 millones) en una encuesta a cuatro analistas.
Las acciones de Popular subieron 8.9% en Madrid, más que ningún otro momento desde el 1 de diciembre, revirtiendo las caídas anteriores de hasta 4.9%.
Las acciones han caído alrededor de 60% en los últimos 12 meses.
El presidente ejecutivo, Ignacio Sánchez-Asiain, dijo que no podía confirmar ni descartar planes para una futura emisión de acciones mientras el banco analiza sus necesidades de aprovisionamiento.
