El banco central de México no espera choques significativos para la inflación en el corto plazo, a diferencia de 2017, cuando esos fenómenos ayudaron a impulsar los precios al consumidor a un máximo de 16 años y medio.
El banco espera que la inflación continúe disminuyendo durante el año, para acercarse al objetivo del 3% en el primer trimestre de 2019. La trayectoria decreciente es gradual, pero depende de no enfrentar algunos choques que pudieran tener un efecto transitorio, dijo el gobernador del banco Alejandro Díaz de León.
“No anticipamos que esto se dé, pero es una posibilidad”, dijo.