El estatal Banco do Brasil dijo ayer que incumplió su estimación de ganancias en el primer trimestre debido al aumento de amortizaciones por créditos incobrables y a un sorpresivo declive en sus ingresos por intereses e intermediación.
La ganancia neta recurrente, que incluye ítems únicos, fue de 2 mil 515 millones de reales ($794 millones) el trimestre pasado, debajo de la estimación consensual de 2 mil 928 millones de reales ($932 millones).
La utilidad recurrente subió un 44% trimestral y un 96% interanual debido a que el presidente ejecutivo, Paulo Rogerio Caffarelli, recortó costos para apuntalar la rentabilidad. Las amortizaciones por créditos incobrables casi se triplicaron e indicadores de incumplimientos futuros tocaron un máximo en dos años en el trimestre.
Las ganancias por intereses cayeron por primera vez en seis trimestres y Caffarelli redujo las provisiones en un 10%, pese a que el banco reclasificó el préstamo de un cliente corporativo no específico a categorías de mayor riesgo.
El retorno sobre capital, una medida de rentabilidad, alcanzó un 10.4% en el período, menos que el 12.1% estimado, pero con una cifra de dos dígitos para el primer trimestre.