El Banco de Japón mantuvo su política monetaria estable y eliminó una frase sobre un marco de tiempo para alcanzar su meta de inflación de 2%, sugiriendo que no hay prisa para alcanzar su esquivo objetivo de precios con la economía en buena forma.
En una medida ampliamente esperada, el Banco de Japón (BoJ, por su sigla en inglés) mantuvo su objetivo de tasa de interés a corto plazo en menos 0.1% y una promesa de guiar los rendimientos de los bonos soberanos a 10 años en torno al 0%.
El BoJ mantuvo su pronóstico de inflación para el próximo año fiscal sin cambios desde hace tres meses, en 1.8%. También proyectó una inflación de 1.8% para el próximo año fiscal que finaliza en marzo de 2019.
