Los seis principales bancos de Estados Unidos recibieron cuantiosas ganancias en el primer trimestre del año gracias a la reforma del sistema de impuestos aprobada por el presidente Donald Trump, según un análisis de The Associated Press.
Aunque parte de esas ganancias se deben a las más altas tasas de interés que les permitieron a los bancos cobrar más por préstamos otorgados, la causa principal son los miles de millones de dólares que esas instituciones se ahorraron en impuestos, a raíz de la reforma fiscal que Trump firmó en diciembre.
En total, los bancos se ahorraron por lo menos $3,590 millones el trimestre pasado, según el análisis de The Associated Press hecho con base en los impuestos pagados por esas instituciones desde 2015.
Los seis bancos más grandes que cotizan en bolsa -JPMorgan Chase, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of America- por lo general son los primeros en publicar sus reportes de ganancias cada año. Sus reportes relativos al período enero-marzo ofrecen un vistazo temprano a cómo la reforma fiscal está incidiendo en los resultados financieros de las grandes corporaciones.
Antes de la reforma fiscal, la máxima tasa de impuestos para las corporaciones era de 35%, excluyendo lo que las empresas pagaban a nivel estatal.
Históricamente, los bancos pagan unas de las tasas más altas debido a que sus operaciones se centran en Estados Unidos. Antes de la reforma fiscal, los bancos pagaban entre 28% y 31% de sus ingresos cada año en impuestos corporativos.
Los resultados difundidos esta semana demuestran cuánto han bajado esos niveles: JPMorgan Chase pagó una tasa de 18.3%, Goldman Sachs 17.2% y Citigroup, con 23.7%.
