Daniele Nouy, presidenta del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo, dijo que los bancos griegos son capaces de sobrevivir a la turbulencia actual en el mercado.
Los bancos griegos enfrentan una situación difícil en este momento debido a las recientes elecciones, pero son muy fuertes, dijo en una entrevista con Bloomberg.
Han trabajado mucho y bien para fortalecer sus balances generales durante los últimos años. Atravesarán esta crisis como atravesaron las anteriores.
Las acciones y los bonos griegos se desplomaron por tercer día debido al temor de que el nuevo gobierno en el país se eche atrás con la austeridad, dando paso a un choque con los gobiernos y los acreedores europeos.
En su primera semana en el cargo, el primer ministro Alexis Tsipras se atuvo a las promesas de renegociar las condiciones del rescate de Grecia y designó a ministros que suspenderán, dijeron, la venta de algunos activos estatales.
La liquidación de esta semana erosionó 44% del valor de las acciones bancarias griegas, anulando efectivamente más de 11 mil 500 millones en ventas adicionales de acciones que las entidades crediticias pactaron en 2014 para aumentar sus balances generales.
Piraeus Bank SA y Alpha Bank AE se desplomaron hasta fracciones de sus picos máximos previos a la crisis.
Las fugas de depósitos bancarios griegos la semana pasada se aceleraron hasta niveles récord debido al temor de liquidez de los prestamistas y al desenlace de las negociaciones del país con los acreedores, según una persona al tanto del tema.
Los retiros de los bancos griegos superaron los 15 mil 900 millones en vísperas de las elecciones anticipadas que catapultaron al partido Syriza al poder, incluidos 12 mil millones de dólares que fueron retirados en enero, dijo la persona.
Entre el 19 de enero y el 23 de enero, las salidas fueron mayores que en mayo de 2012, cuando Grecia estuvo al borde de salir de la eurozona.
Los bancos griegos están siendo monitoreados muy de cerca a la luz de una situación que no es exactamente habitual, dijo Nouy.
Los prestadores del país necesitan gestionar, de un modo conservador, sus posiciones de liquidez, dijo.


