Las utilidades deberían permitir a los bancos soportar hasta por una década unas tasas de interés ultra bajas en la zona euro, según un documento de investigación publicado ayer por el Banco Central Europeo (BCE), solo días después de que la institución descartara cualquier alza en los tipos.
Algunos bancos han dicho que es imposible mantener su rentabilidad mientras haya unas tasas de interés tan bajas, haciendo que los esfuerzos del BCE para estimular la economía sean vanos al provocar que los prestamistas más débiles no puedan llevar el dinero barato a la economía real.
“Aunque mantener las tasas de interés bajas por un tiempo podría tener consecuencias negativas en la rentabilidad de un banco, los efectos adversos significativos solo se materializan tras un periodo relativamente largo y tienden a ser compensados por la mejora de las condiciones macroeconómicas asociadas con unos tipos de interés bajos”, dijo el documento.
La economía de la zona euro se ha expandido por decimoctavo trimestre consecutivo, su mejor racha desde la crisis financiera global, y gran parte del crecimiento ha sido alimentado por el dinero barato del BCE, que incluso tiene en negativo las tasas de depósitos desde 2014.
Si las perspectivas macroeconómicas siguen sin cambios, el impacto negativo en la rentabilidad bancaria podría ser significativo en cinco años, pero la expansión económica amortigua el impacto, dijeron analistas en un documento que no representa necesariamente la opinión del BCE.
“Para los primeros cinco años, el cambio en el PIB anticipado compensa con creces el impacto negativo en la rentabilidad ligado a las tasas bajas”, dijeron sobre el escenario más optimista.
“Entonces llevaría unos 10 años reducir en 25% la rentabilidad de un banco mediano”, dijeron.
