Bankia, propiedad mayoritaria del Estado español, anunció ayer la compra del Banco Mare Nostrum (BMN), en una operación que le permitirá crear el cuarto mayor prestamista del país y que refleja el proceso de consolidación de la banca europea.
El nuevo banco tendrá unos $250 mil 850 millones en activos, dijo Bankia, cuyas acciones escalaron ayer un 3.6% en la bolsa de Madrid.
Los dos bancos nacionalizados -formados ambos a partir de la fusión de varios prestamistas en problemas- fueron rescatados durante la crisis financiera con alrededor de $26 mil millones de dinero de los contribuyentes, tras sufrir fuertes pérdidas por hipotecas incobrables.
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, dijo que el acuerdo ayudará a recuperar fondos públicos, aunque tampoco descartó que se produzcan más desinversiones del Estado español en 2017.
El Estado tiene alrededor del 67% de los activos de Bankia y un 65% de BMN, un prestamista menor.
Tras el acuerdo, se espera que el fondo de rescate de España, el FROB, se quede con cerca del 66.6% de participación en la compañía ya fusionada.
La economía española creció un 3.2% en 2016 y se espera que se expanda a un ritmo similar este año, ayudada por el consumo privado, un auge del turismo y robustas exportaciones.
Aunque la tasa de desempleo sigue siendo una de las más elevadas de la Unión Europea, la creación de puestos de trabajo también está cobrando fuerza.
Los prestamistas negociaron un canje de 1 acción de Bankia por 7.82 papeles de BMN, lo que valoriza a Banco Mare Nostrum en alrededor de $924 millones, o 0.4 veces su valor contable, por debajo de las expectativas del mercado, de acuerdo con analistas de Deutsche Bank y UBS.
El Estado español ya había inyectado alrededor de mil 700 millones de dólares a BMN.
