El grupo alemán de farmacia y agroquímica Bayer se mostró ayer optimista para cerrar la compra de su rival estadounidense Monsanto antes de que acabe el año, el mismo día en que presentó sus resultados del primer trimestre.
“Estamos cumpliendo el calendario y confiamos en la perspectiva de cerrar esta operación en las semanas que quedan del segundo trimestre“, dijo en una conferencia telefónica el presidente de Bayer, Werner Baumann.
El grupo, con sede en Leverkusen, anunció los resultados en el primer trimestre de 2018, con beneficios a la baja por los efectos de cambio desfavorables.En concreto, el beneficio neto cayó 6.2%, hasta 1,950 millones de euros ($2,337 millones) con respecto al mismo período del año anterior, superando las expectativas de los analistas.
La facturación también cayó 5.6%, hasta 9,140 millones de euros ($10,956 millones), indicó el grupo, pero apuntó que sin los efectos de cambio negativos habría aumentado 2%.
Las ventas en el sector de farmacia, que representa casi la mitad de la facturación total de Bayer, aumentaron 2.9% (sin tener en cuenta los efectos de cambio). La Comisión Europea autorizó en abril, con condiciones, la compra por parte del grupo alemán BASF de parte de las actividades de Bayer Crop Science.