Beijing defendió sus nuevas restricciones a las actividades pesqueras en unas disputadas aguas del Mar de China Meridional ante las críticas de Estados Unidos, diciendo que las normas impuestas están en conformidad con el derecho internacional.
Las normas aprobadas por la sureña provincia china de Hainan entraron en vigor el 1 de enero y exigen a los buques de pesca extranjeros obtener una aprobación para entrar en las aguas, que según el gobierno local se encuentran bajo su jurisdicción. Beijing reclama casi todo el petróleo y el gas del Mar de China Meridional, una zona rica en estos recursos, y rechaza las demandas por una parte de ellos hechas por Filipinas, Taiwan, Malasia, Brunei y Vietnam.
Washington calificó la normativa pesquera como “provocadora y potencialmente peligrosa”, lo que fue refutado por la Cancillería china.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, dijo que el Gobierno “tiene el derecho y la responsabilidad de regular las islas y arrecifes, así como los recursos no biológicos” de acuerdo al derecho internacional y nacional. “Durante más de 30 años, las leyes y reglamentos pertinentes a la pesca en China se han aplicado de manera coherente a las vías normales, y nunca han causado ningún tipo de tensión”, dijo Hua.
“Si alguien siente la necesidad de decir que enmiendas técnicas a la normativa pesquera local implementadas hace muchos años provocarán tensiones en la región y constituirán una amenaza a la estabilidad regional, solo puedo decir que si esto no se debe a una falta de sentido común básico, entonces tiene que deberse a una causa subyacente”, agregó.
