Stephanie Perry, de 33 años de edad, llegó a las 3:10 a.m. a una tienda de Wal-Mart en Greensboro, Carolina del Norte, para comprar un Nintendo Game Cube en 79 dólares para su hija de 13 años de edad, Brianna. La consola normalmente se vende por unos 100 dólares en Best Buy o Circuit City Stores Inc.
Estoy aprovechando las ofertas, dijo Perry, la primera en una fila de más de 50 metros de largo que llegó a tener hasta 400 personas y se extendió hasta el estacionamiento. Todos los espacios para estacionar estaban ocupados 10 minutos después de que la tienda abrió a las 6:00 a.m.
Los vendedores están contando con que los compradores aprovechen todos los descuentos especiales y llenen sus carritos de compras con otros juguetes, televisores de pantalla grande y pantalones de mezclilla, lo que ayudará a evitar que se repitan los malos resultados del año pasado. El inicio de la temporada de compras de este año llega en momentos en que la economía estadounidense está dando indicios de fortalecimiento.
El efecto normal de una mejora económica combinada con los crecientes ingresos, tanto de fuentes regulares como de los recortes fiscales establecidos, va a ser un fuerte motor del gasto de los consumidores, dijo Donald Gher, que ayuda a administrar unos 500 millones de dólares en Coldstream Capital Management, incluso acciones de Wal-Mart y Costco Wholesale Corp.
Hasta 34% de los consumidores estadounidenses hará sus compras este fin de semana, según International Council of Shopping Centers. El día posterior al Día de Acción de Gracias el año pasado ocupó el segundo lugar en términos de ventas entre el Día de Acción de Gracias y Navidad, detrás del sábado previo a Navidad, según la firma de consultoría ShopperTrak, que monitorea ventas en más de 30 mil tiendas.
Se espera que los compradores gasten un promedio de 734 dólares en regalos este año, en comparación con los 690 dólares que planeaban gastar el año pasado, según una encuesta de Gallup.