Bolivia vendió ayer un bono por $1,000 millones a 11 años, con un rendimiento de 4.613%, en la primera colocación de deuda soberana del país en los mercados internacionales en más tres años, reportó IFR.
El bono, que vence el 20 de marzo de 2028, fue colocado a un precio de 99.104%, con un cupón de 4.5%, luego de registrarse un interés en los libros de demanda de alrededor de $3 mil millones, detalló el servicio de información financiera de Thomson Reuters.
IFR destacó que Bolivia ajustó agresivamente los precios de la colocación al evidenciar la fuerte demanda de inversionistas deseosos de ganar exposición al crédito.
Los encargados de la operación son Bank of America Merrill Lynch y JPMorgan.
Al momento del lanzamiento, Bolivia fijó un rendimiento equivalente al papel comparable del Tesoro estadounidense más 200 puntos básicos y una guía inicial en el área del bono estadounidense comparable más 237.5 puntos básicos, que luego ajustó a 212.5 puntos.
La colocación del bono es bajo el formato 144A/RegS.
Su amortización es en tres partes iguales en 2026, 2027 y 2028.
Los fondos se destinarán a propósitos presupuestarios generales, incluyendo proyectos de infraestructura, dijo IFR.
La última vez que Bolivia salió al mercado de deuda internacional fue en agosto de 2013, cuando emitió un bono a 2023 con rendimiento de 6.25%.
“Este bono es probable que sea muy buscado por inversionistas locales, que querrán vender los bonos 2023 existentes que se negocian a un precio en dólares de 116-117”, dijo Sean Newman, un gerente de cartera de Invesco.
Aunque el país hizo un buen trabajo en ahorrar durante el auge de las materias primas, sus hábitos de gasto tienen preocupados a algunos inversionistas.
“Necesitan tener un plan más pragmático y más claro sobre cómo reducirán el déficit fiscal”, agregó Newman.
El ministro de Finanzas de Bolivia, Luis Alberto Arce, dijo el mes pasado que espera que la economía crezca un 4.7% este año, pero estimó que el déficit fiscal se mantendrá en torno al 6.5%. Fitch redujo la calificación del país a BB- en julio de 2016, apenas un año después de mejorarla a BB. Moody's también tiene una perspectiva negativa en su calificación Ba3. S&P ha mantenido su calificación en BB.
