Los trenes, que comenzarán a entregarse en julio del 2006, se componen de ocho coches cada uno y alcanzan una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora, inferior a los trenes de alta velocidad japoneses y europeos que superan los 250 kilómetros por hora.
Los trenes serán fabricados por un consorcio encabezado por Bombardier y en el que también participan Power Corporation of Canada y China South Locomotive and Rolling Stock Industry, que componen Bombardier Sifang Power Transportation (BSP).
La cuota de Bombardier en el contrato es de 263 millones de dólares.
Los trenes serán diseñados por Bombardier en su factoría de Vasteras (Suecia) y construirá los conjuntos de ruedas (bogies) en Siegen (Alemania).
Las carrocerías de los coches serán producidas en China por BSP que también se encargará del montaje final.
Además de BSP, Bombardier está presente en China a través de otros dos consorcios grandes, el primero con Changchung Bombardier Railway Vehicles (CBRC), dedicada a la producción de vehículos para metros, y Bombardier-CPC Propulsion Systems.
En total, Bombardier emplea a mil 400 personas en China, ya que también se ha convertido en el principal suministrador de aeronaves para el mercado de aviones regionales de China, con 37 aparatos distribuidos entre siete compañías aéreas, mientras que se espera que en los próximos años estas cifras aumenten por el crecimiento impresionante de este país asiático.
