Anglo American Plc se está distanciando aún más de los miles de millones en sobrecostos y años de demoras en el gigantesco proyecto brasileño de mineral de hierro que compró a Eike Batista.
Los reguladores brasileños otorgaron un permiso que permitirá a Anglo completar la fase final requerida para llevar la mina Minas-Río a su máxima capacidad, según las autoridad estatal en el estado de Minas Gerais.
Anglo, con sede en Londres, esperaba asegurar la licencia en el segundo semestre del año pasado, pero las autoridades requirieron más audiencias públicas.
Anglo le entregó 5 mil 100 millones de dólares al ahora empresario en desgracia justo cuando los precios de los productos básicos alcanzaron su punto máximo.
Los costos se dispararon a más de 8 mil millones de dólares en medio de retrasos en los permisos y cambios en el diseño.
Anglo comenzó a despachar mineral de hierro hasta 2014, con un retraso de cuatro años.
Con el permiso en la mano, la empresa buscará ahora aumentar la producción de alrededor de 17 millones de toneladas ahora a 26.5 millones de toneladas para 2019.
En noviembre, el principal ejecutivo de la compañía en Brasil, Rubén Fernandes, dijo que la mina está capitalizando la sólida demanda china de mineral de alta ley, y agregó que Minas-Río produce mineral con un contenido de hierro entre 65% y 68%.
