El Banco Central de Brasil está trabajando para reducir los diferenciales del crédito bancario en forma sustancial y allanar el camino para tasas de interés más bajas a largo plazo, dijo ayer el presidente de la entidad, Ilan Goldfajn.
Algunas de las medidas ya fueron anunciadas, pero otras aún están en preparación, incluyendo cambios regulatorios para mejorar las garantías de crédito y reducir la proporción de préstamos subsidiados en el mercado crediticio de Brasil, afirmó Goldfajn en un evento.
Los diferenciales habían bajado durante el gobierno de la expresidenta Dilma Rousseff, antes de la crisis económica de Brasil, pero ese declive no era sustentable, agregó Goldfajn. “Nuestro objetivo hacia adelante es tener un crecimiento del crédito junto con el resto de la economía, en una forma sostenible en el tiempo”, comentó Goldfajn durante su discurso de apertura.