Brasil registró el mes pasado un déficit primario en sus cuentas públicas de 9 mil 048 millones de reales (unos $4 mil 112.7 millones), el mayor saldo negativo para un mes de septiembre desde 2002, informó ayer el Banco Central.
El déficit fiscal de septiembre contrastó con el resultado del mismo mes del año pasado, cuando los ingresos del sector público superaron a los gastos en mil 591 millones de reales (unos $723.2 millones).
Fue la primera vez este año que las cuentas públicas brasileñas, que incluyen también las de los gobiernos regionales y municipales así como las de las empresas estatales, acumularon dos déficits consecutivos, ya que en agosto los gastos ya habían superado los ingresos en 432 millones de reales (unos $196.3 millones).
El deterioro de las cuentas públicas este año es atribuido a la caída de la recaudación de impuestos ante una menor actividad económica en el país por la crisis internacional.
El ahorro público ha caído en los últimos meses igualmente por las medidas adoptadas por el Gobierno para hacer frente a la crisis, que incluyen generosas exenciones de impuestos a los sectores más afectados.