La democracia brasileña corre riesgo de colapsar si no se logra la aprobación de reformas fundamentales a su sistema de pensiones y a su legislación laboral, declaró a Bloomberg el presidente de la Cámara Baja del Congreso.
Rodrigo Maia, reelegido en su cargo la semana pasada, advirtió que si no se redimensiona el costoso aparato estatal brasileño, el país no emergerá de su actual crisis económica y se enfrenta un 100% de probabilidades de elegir a un populista en las próximas elecciones generales de 2018.
“El sistema democrático, no solo el Congreso sino también el poder ejecutivo y el judicial en Brasilia, podrían colapsar si las reformas no son aprobadas”, dijo Maia desde su residencia oficial en la costa del lago Paranoa en la capital de la nación.
El gobierno del presidente Michel Temer ha puesto en marcha una serie de reformas de amplio calado en un intento por controlar un déficit presupuestario que sigue creciendo, restablecer la confianza de los inversionistas y sacar a Brasil de su peor recesión en más de un siglo.
El año pasado, logró la aprobación de una enmienda constitucional para congelar el gasto público en términos ajustados a la inflación durante 20 años.
Este año, el gobierno está centrado en reformar el sistema de pensiones y la legislación laboral del país.
Si no se producen cambios, los esfuerzos de austeridad en otros ámbitos serán vanos, adujo.
Sin más medidas para restaurar la confianza, la inflación, los empleos y el crecimiento económico podrían empeorar, lo que derivaría en el tipo de alteraciones del orden público que varios estados brasileños han presenciado recientemente, manifestó el político de 46 años.
“Los movimientos radicales se moderarán cuando vean que somos capaces de implementar la recuperación económica del país”, sostuvo.
Como presidente de la Cámara, Maia ha demostrado ser un leal aliado del gobierno de Temer, que espera obtener la aprobación del Congreso para los proyectos de ley sobre pensiones y mercado laboral a mediados de año.
