El Gobierno de Brasil pospuso el miércoles una esperada decisión sobre potenciales congelamientos al gasto y alzas de impuestos para este año, afirmando que las cifras reales dependerán de fallos judiciales que se espera que ayuden a la administración a recaudar tributos.
El Gobierno ve una gran probabilidad de que existan aumentos de impuestos, dijo a periodistas el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles. Agregó que es posible que el Gobierno congele parte del gasto para cumplir su meta presupuestaria.
Sin embargo, los congelamientos serían “sustancialmente menores” que el déficit de $18 mil 900 millones que la administración anunció en su reporte bimestral obligatorio de presupuesto, destacó.
Las alzas de impuestos y recortes al presupuesto posiblemente golpearán aún más a la baja popularidad del presidente Michel Temer, quien intenta conseguir apoyo en el Congreso a profundas reducciones del gasto en seguridad social.
El Gobierno está obligado por ley a adoptar las medidas cada dos meses para cubrir cualquier brecha inesperada del presupuesto.
Los congelamientos al gasto podrían deshacerse más adelante en el año si los ingresos crecen más que lo esperado.
Meirelles dijo que las decisiones de los tribunales deben tomar el próximo martes podrían resultar en ingresos adicionales por más de $5 mil millones para las arcas fiscales.
En un intento por evitar alzas de impuestos o congelamientos del presupuesto innecesarios, el Gobierno tomó la decisión “extraordinaria” de aplazar las medidas presupuestarias.
“Un congelamiento de 58 mil millones de reales ($18 mil 900 millones) no es factible”, dijo el ministro de Planificación, Dyogo Oliveira, en la misma conferencia de prensa.
