Brasil propuso que China introduzca una cuota para la importación de azúcar brasileña que aumentaría un impuesto en 50% para resolver una disputa comercial entre los dos países, pero Pekín se resistió a este plan, dijo a Reuters una persona cercana a las negociaciones.
La negativa extendería la disputa, que limita las exportaciones brasileñas en momentos en que un excedente global en el mercado afecta los precios de esta materia prima.
China autoriza actualmente importaciones de azúcar de 1.94 millones de toneladas por año de diversos países con una tarifa de 15%, como parte de su compromiso con la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Las importaciones que excedan ese límite pagan una tarifa de 50%.
En mayo del año pasado, China introdujo una tasa extra de 45% para la importación de diversos países, incluso grandes productores como Brasil y Tailandia, para proteger a su industria de lo que identificó como un aumento en las importaciones.
En ese momento, la industria de la caña de azúcar de Brasil señaló que el arancel, que en algunos casos llegaba al 95%, no estaba justificado.
Brasil solía ser el mayor exportador de azúcar a China, respondiendo por cerca de 50% de un mercado estimado por la industria en cerca de 6 millones de toneladas por año.