Brasil tuvo en marzo un superávit de cuenta corriente de 798 millones de dólares, por debajo de los mil 386 millones de dólares obtenidos un año atrás, informó el Banco Central (BCB).
El resultado superó las expectativas de la propia entidad, aunque elevó ligeramente el déficit en las transacciones corrientes acumuladas a 12 meses, que sumaron 8 mil 300 millones de dólares, equivalentes al 0.41% del producto interno bruto (PIB), según señaló en su informe mensual.
La mayor economía latinoamericana cerró 2017 con un rojo de 9 mil 762 millones de dólares (0.47% del PIB) en la cuenta corriente, uno de los renglones principales de la balanza de pagos.
Recientemente, el BCB elevó a 23 mil 300 millones (1.09% del PIB) su previsión de déficit del indicador para 2018, desde un previo de 18 mil 400 millones de dólares, debido a un fuerte aumento de las importaciones que reduce el saldo del intercambio comercial.
Esa tendencia volvió a ratificarse en marzo. La cuenta corriente incluye a la balanza comercial, los servicios (entre ellos el turismo), las transferencias de dividendos empresariales y remesas de emigrantes.
Los saldos negativos deben ser cubiertos con inversiones o préstamos externos.
La última vez que Brasil tuvo un excedente de cuenta corriente fue en 2004 (408 millones de dólares). En 2014, cuando el país se hundía en la crisis, el rojo llegó a 104 mil 181 millones de dólares.
En lo que va del año, la cuenta corriente registra un déficit de 3 mil 219 millones de dólares, inferior a los 4 mil 644 millones de dólares de 2017.
Las inversiones extranjeras directas en Brasil (IED) totalizaron 6 mil 539 millones en el tercer mes del año y suman 17 mil 747 millones en el primer trimestre, por debajo de los 23 mil 781 millones de dólares del mismo periodo anterior. Las estimaciones tanto del BCB como del mercado son que las IED rondarán los 80 mil millones este año.
