Brasil atrasó sus relojes una hora desde ayer para poner fin al horario de verano vigente desde el 16 de octubre, y que según el Gobierno significó un ahorro de energía equivalente a mil 100 millones de dólares.
Según cifras del Ministerio de Minas y Energía difundidas ayer durante el período de máximo aprovechamiento de la luz solar el país alcanzó la meta oficial de ahorrar el 5% de la electricidad que se consume.
Esa reducción equivale al abastecimiento de una ciudad de 4.5 millones de habitantes durante el horario pico.
Los resultados le permitirán al Gobierno invertir los mil 100 millones de dólares que se ahorraron en plantas de generación térmica, según los datos difundidos por la estatal Agencia Brasil de noticias.
El horario de verano estuvo vigente hasta ayer en los estados de Río de Janeiro, Espíritu Santo, Sao Paulo, Minas Gerais, Distrito Federal, Goias, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Río Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná.
"El resultado fue muy bueno y la meta fue alcanzada. Cuando se desplaza el horario pico de consumo se evita la sobrecarga de equipos", destacó el ministro de Minas y Energía, Silas Rondeau.
Brasil tiene cuatro husos oficiales y en el verano los estados del este del país y la capital federal Brasilia marcan tres horas menos respecto al horario de Greenwich.

