Brasil podría aprobar una ley para finales de junio que levante los límites a la compra de tierras agrícolas por parte de extranjeros, dijo en una entrevista el ministro de Agricultura, quien agregó que respalda mantener ciertas restricciones para asegurar que las granjas tengan un uso productivo.
La ley, que todavía no ha sido presentada al Congreso, pondría fin a un impedimento efectivo para que extranjeros compren tierras para agricultura, una medida impuesta en 2010 bajo el gobierno del presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
La decisión es parte de una serie de medidas con las que el Gobierno brasileño busca impulsar el crecimiento de la agricultura, visto como crucial para que la mayor economía de América Latina deje atrás la recesión.
“Habrá cambios”, dijo Blairo Maggi en una entrevista en su oficina el miércoles en Brasilia. Al ser consultado sobre si la ley sería aprobada en el primer semestre de 2017, dijo que “podría ser”. “No estoy preocupado por la propiedad de la tierra (...) Estoy preocupado por el uso de la tierra”, agregó. De acuerdo con el ministro, la ley podría buscar que se evite la especulación y que grandes fondos de inversión extranjeros compren vastas extensiones de tierras para dejarlas improductivas si los precios de las materias primas caen. En cambio, se buscará apoyar una agricultura de ciclos productivos largos como naranjas, caña de azúcar y café, entre otros.
