Los diputados británicos intentan ponerse de acuerdo sobre una alternativa viable al acuerdo de brexit negociado por la primera ministra Theresa May, y cuyo repetido rechazo por el Parlamento parece estar agotando la paciencia de sus socios europeos.
La Cámara de los Comunes arrebató al gobierno el control de la agenda parlamentaria para votar sobre ocho propuestas alternativas el pasado miércoles.
Ninguna de ellas logró una mayoría, por lo que los diputados votan de nuevo para elegir entre cuatro opciones seleccionadas por el presidente de la Cámara, John Bercow, entre las más populares. Se trata de: abandonar el bloque pero permaneciendo en una unión aduanera con la UE; mantener también al país dentro del mercado único europeo; organizar un segundo referéndum o simplemente revocar todo el proceso.