Aunque la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea ha causado consternación entre varias empresas, hay un sector de la economía británica que evidentemente se ha beneficiado: el del turismo.
La pronunciada depreciación de la libra británica desde el referéndum del brexit ocurrido el año pasado (la moneda ha perdido 15% de su valor frente a monedas extranjeras) ha hecho más barato visitar Gran Bretaña, que hasta hace poco era uno de los países más caros para un extranjero.
Eso quiere decir que un extranjero puede comprar más cosas con su moneda en Gran Bretaña, el octavo país más popular para el turismo en cuanto a cifras económicas, según el grupo de análisis Euromonitor International.
“Hemos visto un fuerte aumento de turistas de Europa, de Estados Unidos, de todas partes”, expresó Jo Bachelor, gerente de ventas de Encore Tickets, una agencia vendedora de boletos para obras teatrales en el distrito teatral londinense conocido como West End.
El 45% de los boletos vendidos es para extranjeros, afirmó Bachelor. En total, dijo, las ventas internacionales de boletos para obras como The Lion King, Wicked y The Phantom of the Opera superan 8% los cálculos iniciales y serían aún mayores si no fuera por los recientes ataques terroristas en Londres, que inhibió a visitantes, particularmente de Japón y de países europeos.
Las abultadas ventas de Encore son reflejo de una situación que se está dando en el sector de viajes y turismo en Gran Bretaña: un repunte gracias al brexit. Según cifras oficiales hubo 3.9 millones de visitas de extranjeros a Gran Bretaña en agosto, un aumento de 5% con respecto al año anterior. Gastaron en total $3.7 millones, un aumento de 3%.
