La primera reunión formal entre el Reino Unido y la Unión Europea sobre su relación posterior al brexit terminó sin grandes avances de verdad. Los altos funcionarios del departamento del brexit del Gobierno británico y sus homólogos de la Comisión Europea analizaron las directrices para los lazos futuros que publicaron el mes pasado los 27 líderes restantes de la UE, dijo una persona al tanto de las conversaciones.
Ese documento actúa como punto de partida para un acuerdo más detallado sobre las relaciones después de 2020 que las dos partes esperan tener listo antes de fines de octubre.
Pero los funcionarios de la UE dicen que necesitan más detalles sobre la posición del Reino Unido en cuanto al futuro para poder comenzar a negociar en serio y describen lo que han escuchado hasta ahora como una selectividad inaceptable de partes de la pertenencia a la UE.
También sostienen que todavía hay tiempo para que el Gobierno cambie de opinión, en particular sobre retirarse de la unión aduanera del bloque.
Si bien esa es una parte clave de la política para el brexit de la primera ministra Theresa May, la cámara alta del Reino Unido votó en contra.
Funcionarios de la UE explicaron los fundamentos de las directrices y los dos equipos también discutieron cómo priorizar los temas a discutir en las próximas semanas, según la persona, que habló bajo condición de anonimato porque las negociaciones son privadas.
El objetivo es llegar a un acuerdo en cuestiones como el comercio de bienes y servicios, las normas regulatorias en áreas como la seguridad alimentaria y la política fiscal y el intercambio de datos personales.
El acuerdo sobre las futuras relaciones adoptará la forma de una declaración política no vinculante y constituirá la base de negociaciones comerciales más amplias, una vez que el Reino Unido abandone la UE y durante un período de transición de 21 meses ya acordado a partir de marzo de 2019.
Además de intentar llegar a un acuerdo sobre el futuro, los negociadores también discutieron cuestiones no resueltas relacionadas con la separación del Reino Unido, en particular cómo mantener invisible su frontera con Irlanda si abandona la unión aduanera.
