La Comisión Europea (CE) advirtió ayer a las cuatro mayores economías del euro -Alemania, Francia, Italia y España- por los desequilibrios que presentan sus economías, y apuntó en especial a Roma, a quien urgió a tomar medidas para reducir su deuda pública y recuperar la competitividad.
Tras revisar en profundidad la economía de 17 países de la Unión Europea (UE), el Ejecutivo comunitario concluyó que 14 de ellos deben tomar medidas correctoras para hacer frente a los desequilibrios macroeconómicos que ha detectado.
Entre ellos destacan las cuatro mayores economías de la zona del euro, que, “debido a su tamaño, podrían hacer las mayores contribuciones al crecimiento en Europa”, recalcó el vicepresidente de la CE y responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, en la presentación de sus conclusiones.
En el caso de Italia, estos desvíos son “excesivos” y deben tratarse con urgencia, mientras que España ha abandonado esta zona de peligro, gracias al “ajuste significativo” emprendido a lo largo del año pasado.
“Italia debe hacer frente a su alto nivel de deuda pública y su débil competitividad”, dos factores que el Ejecutivo comunitario consideró la “raíz del prolongado bajo crecimiento de la productividad del país”.
Rehn instó al nuevo Gobierno italiano, liderado por el socialdemócrata Matteo Renzi, a “actuar rápidamente para adoptar reformas que refuercen el crecimiento la creación de empleo”.
El foco de atención de Bruselas se dirige también a las dos mayores economías de la eurozona: Alemania y Francia.
Tras analizar la situación económica alemana, la CE confirmó que el país debe controlar y tomar medidas para corregir su superávit por cuenta corriente, que se ha mantenido en “nivel muy alto” de manera continuada.
Bruselas reconoce que esto es una muestra de la competitividad de la locomotora germana.