Este martes, la ministra de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, Giselle Burillo, presentará una propuesta para adecuar el uso de las impresoras fiscales a las microempresas.
El planteamiento, junto con el viceministro de Finanzas Dulcidio De La Guardia, se hará en el Consejo de Gabinete, dijo ayer la funcionaria, y consistiría en exceptuar de uso de impresoras a las microempresas que facturen menos de $36 mil al año. Para el resto se aplicaría un plan de capacitación en tecnología, programas de contabilidad y, paulatinamente, adecuarlas a las impresoras.
“Vamos a llevar algunas iniciativas. Por mi lado, recogiendo las inquietudes del sector de la microempresa, y el MEF (Ministerio de Economía y Finanzas) está haciendo sus evaluaciones para ver cómo vamos a adecuar esta nueva ley para que no perjudique al sector”, dijo.
La alternativa surge ante reclamos de empresarios de la micro y pequeña empresa y gremios que pidieron a la ministra defender al sector, porque alertan que la microempresa no podrá asumir estos costos y provocará mayor informalidad.
Con la Ley 8 de marzo de 2010, todas las empresas que cobren impuesto deberán facturar desde el 1 de octubre con impresoras fiscales, lo que implica adecuar también programas de contabilidad, la adquisición del equipo que oscila entre $500 y $1,500 fuera del mantenimiento periódico. La intención no es afectar al sector, dijo Burillo, pero hay micro y pequeñas empresas que cobran el impuesto y no lo reportan al Estado.