Aunque el pasado jueves fue festivo en Estados Unidos por el Día de Acción de Gracias, Donald Trump dijo que estuvo trabajando.
El presidente electo tuiteó que se puso en contacto con los fabricantes de los acondicionadores de aire Carrier, luego de que la empresa anunció su decisión de trasladar hasta mil 400 puestos de trabajo de Indiana a México.
Durante la campaña presidencial, Trump citó a menudo la decisión de Carrier —anunciada en febrero— como un ejemplo de cómo los empleos estaban saliendo del país. Dijo que como presidente promovería la creación de un impuesto sobre los equipos fabricados en México y vendidos en Estados Unidos.
“Estoy trabajando duro, incluso el Día de Acción de Gracias, tratando de que Carrier A.C. Company se quede en Estados Unidos”, dijo Trump.
“La compañía confirmó que analizó su decisión con el gobierno entrante pero que no tenía nada que anunciar. Trump y su familia están pasando el fin de semana largo en Mar-a-Lago, una propiedad del millonario en Florida. El magnate de los bienes raíces dijo que también ofreció una oración en este periodo vacacional por Estados Unidos, una nación políticamente dividida.
Mientras tanto, el equipo de transición está intensificando sus esfuerzos para reunir los millones de dólares necesarios para las celebraciones que rodearán la toma de posesión de Trump el 20 de enero.