Los hábitos de consumo de las personas están cambiando a la velocidad de la luz. Para hacer compras ya no es necesario ir al supermercado, con hacer un clic basta. El mismo procedimiento aplica para pagar las cuentas, pedir un taxi, ganar amigos y enterarse de los últimos acontecimientos del día.
Mientras muchos consumidores saludan la innovación del sector tecnológico, otros critican el poder que han cosechado estos “guardianes” de la información y otros contenidos.
Google detenta cerca del 90% del mercado de búsquedas en internet en Estados Unidos y Europa.
En el caso de Panamá, un 90% de los usuarios de la red hace su búsqueda a través de esta plataforma, según el último estudio sobre el “Uso de internet en Latinoamérica”.
Facebook y Google recogen en torno al 60% de las ganancias de la publicidad digital y se consumen el 90% del crecimiento del sector publicitario. Los sistemas Android de Google e iOS de Apple están presentes en una abrumadora mayoría de dispositivos móviles. Mientras que Amazon tiene casi la mitad de las ventas online en Estados Unidos y se expande a nuevos sectores.
Esta realidad abre el debate sobre si estas firmas tecnológicas cada vez más poderosas presentan un peligro para la sociedad y ejercen control sobre lo que ven y cómo viven las personas.
Barry Lynn, director ejecutivo de Open Markets Institute, insiste en regular o poner coto a la supremacía que tienen estas grandes compañías. “Estas empresas tienen más poder que cualquier monopolio con el que hemos tratado en el último siglo. Tienen dominio sobre el flujo de noticias, el flujo de libros y están manipulando ese flujo de forma consciente para promover sus intereses”, dijo a AFP.
Para las marcas, las redes sociales representan una oportunidad para atraer a más consumidores. El correo electrónico y las redes sociales son los más usados por los panameños con 85% y 83%, respectivamente. Facebook suma 1 millón 800 mil usuarios, mientras que en Instagram hay 860 mil.
