A pesar de que la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) y el Sindicato Único Nacional de los Trabajadores de la Construcción (Suntracs) no han logrado un pacto que ponga fin a la huelga que hoy cumple 18 días, hay mayor disposición de las partes en llegar a un acuerdo lo antes posible.
El presidente de la Capac, Héctor Ortega, aseguró que actualmente se hacen esfuerzos importantes para obtener un convenio que permita reactivar el sector, pero sin dejar a un lado los pilares más importantes de esta negociación, que son la sostenibilidad de la industria, mantener los puestos de los trabajadores y asegurar el poder adquisitivo de los panameños.
Sobre la posibilidad de alcanzar un entendimiento en los próximos días, dijo que dependerá de si el Suntracs aterriza sus pretensiones altas y pone sobre la mesa una propuesta salarial acorde con la situación actual del sector.
El pasado jueves, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, hizo un llamado para que la Capac y el Suntracs aceleren la negociación, que hasta ahora ha venido muy lenta y con contrapropuestas casi nulas.
Sugirió realizar consultas en una mesa paralela de alto nivel, pero sin sustituir las negociaciones que llevan hasta ahora las partes.
El dirigente del Suntracs Genaro López asegura que hay interés por parte del sindicato de encontrar una solución rápida a este conflicto, “que no le conviene a nadie”. Pero para llegar a este entendimiento, “la Capac tiene que deponer sus aspiraciones”, dijo.
En la mesa en la que se negocia la convención colectiva 2018-2021 del sector de la construcción, los obreros plantean un alza salarial de 11% anual, mientras que los empresarios mantienen la propuesta de 1% al año.
“Ellos tienen que moverse de su techo hacia arriba y nosotros [Suntracs] tenemos que movernos de nuestro piso hacia abajo para encontrar una solución”, dijo.
Se tiene previsto que en los próximos días el ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Luis Ernesto Carles, llamará a otra reunión que permita un nuevo acercamiento entre las partes.
Hasta ahora, unos 260 proyectos de construcción de los sectores público y privado en el país están detenidos de manera indefinida, entre ellos, la ampliación del aeropuerto de Tocumen y la línea 2 del Metro.
El presidente de la Capac considera que si se lleva a cabo un incremento desmedido del salario de los trabajadores de la construcción, pudiera haber en los próximos años un recorte de planillas.
