Las autoridades panameñas han trabajado en los últimos años en propuestas para exigir más claridad en el etiquetado de los alimentos.
Recientemente, a través del proyecto de ley 531, se establece el uso obligatorio de letreros que indiquen el origen de los productos que se consumen en Panamá. Con esta medida, la población podrá saber la procedencia de lo que come y bebe. Además, se busca crear esquemas de etiquetados fáciles de descifrar para que los consumidores puedan tener una mejor información nutricional de lo que llevan a la mesa.
A pesar de que hay códigos que indican la forma de cría de los animales o el contenido calórico de un producto, no siempre los consumidores lo conocen porque no es fácil de interpretar.
Mario Montero, coordinador de la Coalición Centroamericana de la Industria de Alimentos y Bebidas, que agrupa cámaras y asociados de este sector en Panamá, Guatemala, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua y Honduras, asegura que actualmente la coalición trabaja en promocionar esquemas mediante los cuales se pueda incentivar una mejor lectura del etiquetado, para que la población esté mejor informada respecto al contenido de los nutrientes.
Panamá se incorporó al marco de regulación centroamericana, donde hay nueva reglamentación en materia de etiquetados.
De esta manera, los consumidores conocerán el contenido calórico (energía), de macro (grasas, carbohidratos y proteínas) y micronutrientes (vitaminas y minerales), el contenido en fibra y sodio, las calorías por porción, además de otros ingredientes que poseen los alimentos y así tomar decisiones relacionadas con la alimentación. “Somos creyentes de que todos los grupos alimenticios, natural o procesados, juegan un rol importante en la dieta de las personas, por lo que resulta vital que los consumidores conozcan la información del contenido nutricional para que la ingesta integral sea balanceada y adecuada. La apuesta que hace la industria es hacia un consumidor informado y educado”, dijo.
El especialista explica que desconocer la información sobre la ingesta calórica trae como consecuencia mayor sobrepreso y obesidad entre los consumidores.
En el último estudio llevado a cabo por el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social a 500 mil personas en el país mayores de 40 años, se determinó que 230 mil o un 46% de la muestra padece de sobrepeso u obesidad.
En términos de gasto, el Ministerio de Salud asegura que se destinan más de $100 millones en la atención de los problemas de salud ligados a la obesidad.
