La política monetaria de Brasil tiene por objeto reducir la inflación y no moderar la volatilidad cambiaria, dijo un miembro del equipo económico, tras la fuerte corriente vendedora de monedas de mercados emergentes que ha generado el temor a una crisis.
Los inversores han sido sacudidos por preocupaciones sobre el estado de Brasil y otras economías emergentes, que hasta hace poco crecían rápidamente. Los bancos centrales de India, Sudáfrica y Turquía subieron las tasas de interés para contener la fuga de capitales. “Brasil está en una mucho mejor posición que otros porque comenzó a ajustar sus tasas de interés antes y tiene altos niveles de reservas extranjeras”, dijo el funcionario, que pidió que no se mencionara su nombre para hablar libremente.
El Banco Central de Brasil, que ha elevado su tasa de interés en 325 puntos básicos desde abril, seguirá luchando contra la alta inflación, sin cambiar su foco a las fluctuaciones de la moneda local, el real, añadió el funcionario.
La fuente dijo que las alzas de las tasas de interés en los países emergentes se esperaban, al igual que una reducción del estímulo monetario de la Reserva Federal de Estados Unidos que ha inundado de capital extranjero a esas economías.
El real brasileño y otras monedas emergentes estaban de nuevo bajo presión por las expectativas de que la Fed decida recortar aún más su programa de estímulo, alentando dudas entre los inversores.
