Los ministros de Finanzas de la zona euro, presionados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), buscan alcanzar un acuerdo político sobre un alivio de la elevada deuda de Grecia y el desbloqueo de un nuevo tramo de ayuda, pese a las reservas de Alemania.
Los europeos intentan concretamente cuadrar el círculo para desbloquear un nuevo tramo de ayuda: Alemania, el primer acreedor, quiere primero la participación del FMI en el vigente programa pero sin perdonar la deuda a Grecia; en tanto, el FMI exige un alivio para participar.
“Siempre hemos dicho que la decisión concreta final sobre medidas adicionales de alivio de la deuda vendrá al final del programa el próximo año”, declaró el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, a su llegada a una reunión de los ministros de Finanzas de la zona euro en Bruselas.
Grecia reclama el desbloqueo de un nuevo tramo del actual programa de ayuda de $96 mil 626 millones, vigente desde 2015, para poder devolver en julio unos $7 mil 864 millones a sus acreedores, máxime después de adoptar más medidas a aplicar a partir de 2018, cuando termina el plan de ayuda.
Como pedían sus acreedores, las autoridades griegas, que desde 2010 han adoptado duros recortes a cambio del rescate, aprobaron la semana pasada otros nuevos, así como subidas de impuestos, que aplicarán entre 2019 y 2021.
El ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos, dijo que su país “cumplió completamente con sus obligaciones y a tiempo”, por lo que ya no había “excusas para tergiversar aún sobre la cuestión del alivio de la deuda”.
Atenas reprocha a Alemania el retraso en las negociaciones sobre el alivio, una cuestión sobre la que Berlín, la voz del rigor presupuestario en la UE, se muestra reacia a tratar a pocos meses de unas cruciales elecciones legislativas en su país.
