El presidente de Brasil, Michel Temer, invitó a los gobernadores de los estados a la capital, Brasilia, la semana próxima porque busca una solución a una grave crisis fiscal que podría comprometer la campaña de austeridad del país.
Temer llamó a una reunión de gobernadores en el Ministerio de Hacienda el 22 de noviembre, le dijo el portavoz presidencial Alexandre Parola a la prensa en Brasilia.
El objetivo es “elaborar una solución para mantener el equilibrio fiscal de la federación”, agregó. Varios estados brasileños tienen problemas para pagar salarios y pensiones a los empleados públicos y seguir proveyendo los servicios básicos a la población después de una recesión de dos años.
En Río de Janeiro, donde la caída de las regalías petroleras ha exacerbado el problema, el Gobierno estima una brecha presupuestaria de 5 mil 200 millones de dólares este año.
Un plan para cubrir ese déficit aumentando las contribuciones a las pensiones y bajando los salarios provocó protestas la semana pasada.
Temer decidió que su equipo económico trabaje con los estados para encontrar una solución a la crisis, dijo el jefe de gabinete Eliseu Padilha en una entrevista con una estación de radio local. A fin de ayudar a los estados, los estrategas están considerando usar unos 29 mil 549 millones de dólares adeudados por el banco nacional de desarrollo Bndes al Tesoro, dijo sin suministrar detalles.
No está claro si los fondos, parte de una campaña gubernamental para aumentar la capacidad de crédito del Bndes en años recientes, podrían usarse para rescatar los estados sin violar la ley de responsabilidad fiscal de Brasil. La mayoría de los miembros del tribunal de auditoría TCU ya han dictaminado que los eventuales pagos del Bndes deben aplicarse a la reducción de la deuda pública. “Debemos ver si la operación sería legal, de acuerdo con la ley de responsabilidad fiscal, y si es deseable”, dijo Fabio Klein, un analista de finanzas públicas en la consultora Tendencias.
