La confianza económica de la eurozona cayó por primera vez este año y las perspectivas de los consumidores para la inflación se debilitaron, lo que indica que las presiones de precios se han moderado.
El índice de ánimo ejecutivo y del consumidor de la Comisión Europea cayó a 109.2 en mayo desde un 109.7 revisado en abril. Aunque no alcanzó las expectativas de los economistas, el indicador permanece cerca del nivel más alto en una década.
Otro indicador mostró que las expectativas de precios a 12 meses bajaron por segundo mes.
El informe puede reforzar la opinión del presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi -que expresó por última vez un día antes -que la región aún necesita “una cantidad extraordinaria de apoyo de la política monetaria”.
Ha insistido en tener paciencia para delinear una estrategia de salida de las tasas negativas y un programa de compra de bonos de $2 mil millones, aunque ha reconocido que la recuperación se está volviendo cada vez más sólida y amplia.
La caída en el índice de confianza representa el primer tropiezo modesto de la economía de la eurozona, que ha mostrado constantes signos de fortaleza este año.
IHS Markit, que publica un índice de actividad mensual, dijo la semana pasada que la economía está creciendo a un ritmo que justificaría una política monetaria más estricta si no fuera por el debilitamiento de la inflación.
El informe de la comisión, junto con los datos de inflación, será tomado en cuenta en la reunión del Consejo de Gobierno de la próxima semana en Tallin para evaluar la salud de la economía de 19 naciones.
“Aunque el crecimiento de la zona euro es fuerte, la inflación todavía decepciona”, dijo Bert Colijn, economista de ING en Ámsterdam.
“Esto implica que no se puede esperar más que un cambio en el tono de comunicación del BCE la próxima semana”.
El crecimiento de los precios al consumidor en la eurozona probablemente bajó a 1.5% este mes desde 1.9% de abril, según predijeron los economistas.
La tasa de inflación de España cayó más de lo previsto en mayo, a 2% de 2.6%.
La caída en el índice de confianza de la eurozona estuvo encabezada por los servicios y el sector minorista.
La comisión dijo que la confianza de los consumidores fue “robusta” en mayo y que su perspectiva sobre la economía se volvió más positiva. El ánimo de la industria fue “mayormente estable”.


